Más de 800 personas se benefician en el Distrito sanitario de la labor de la unidad de enfermería de práctica avanzada en heridas crónicas complejas
El objetivo de esta unidad es garantizar la continuidad de cuidados y mejorar la calidad de la atención coordinada a los pacientes con estas patologías del Distrito Sanitario Córdoba y Guadalquivir
Más de 800 personas se han beneficiado de la labor realizada en el abordaje de las heridas crónicas complejas por parte de la Unidad de Enfermería de Práctica avanzada en la atención de personas con este tipo de heridas del Distrito Sanitario Córdoba y Guadalquivir. La unidad, que comenzó su actividad en octubre de 2022, está compuesta por dos profesionales, Álvaro García y Feliciano Santos, y su principal objetivo es garantizar la continuidad de cuidados y mejorar la calidad de la atención coordinada a los pacientes con estas patologías.
Al respecto, el enfermero Álvaro García ha puesto de manifiesto que para lograr los objetivos de la unidad “es necesario mantener una coordinación y colaboración fluida con los dispositivos asistenciales, promoviendo un uso eficiente de los recursos y una mayor satisfacción de la ciudadanía a la que atendemos”.
Esta unidad, que se ubica en la Unidad de Gestión Clínica de Poniente (UGC), da cobertura a todos los centros del Distrito Córdoba y Guadalquivir y comenzó a formar referentes en todos los centros en febrero de 2023, al objeto de mejorar las derivaciones que se promueven “y, por tanto, indican los componentes del equipo, mejorar la calidad asistencial que prestamos a los y pacientes susceptibles de ser atendidos por nuestra unidad”.
La EPA-HCC atiende como enfermera consultora a profesionales de los tres niveles de salud (hospital, AP y atención socio-sanitaria) que demandan asesoramiento sobre los cuidados de pacientes con una herida crónica ante una evolución especialmente tórpida; una incapacidad para realizar el procedimiento de enfermería en su contexto asistencial, por dudas sobre el criterio o pauta a seguir y ante cualquier otra situación que el profesional considere, pero que justifique, la consulta con la EPA-HC. Así, se considerarán susceptibles de consulta las personas con heridas por úlceras por presión; venosas; isquémicas; neuropáticas (pie diabético); heridas quirúrgicas abiertas en las que se precise un cierre por segunda intención; otras úlceras crónicas de baja prevalencia (calcifiláxis, epidermiolisis bullosas, lesiones neoplásicas, etcétera).
Por otro lado, Álvaro García ha explicado que “la entrada a la unidad de los pacientes viene derivada de los propios profesionales, de manera que cualquier profesional de la salud (enfermera, médico, profesional enfermero gestor de casos de unidades residenciales, etcétera) puede demandar nuestra consulta y/o asesoría para adecuar el plan terapéutico a las necesidades de las personas con heridas crónicas de las que son referentes, bien en el centro o en el domicilio”. Igualmente, “los pacientes también pueden llegar al programa por derivación de los profesionales de referencia que los remitirá a la EPA-HCC”.
Características
En cuanto al perfil de las enfermeras que asumen el abordaje de heridas crónicas complejas, éstas deben ser profesionales con las competencias reconocidas para cualquier EPA y con conocimiento clínico experto en el abordaje de estas personas. Además, insisten en que “tienen que ser enfermeras capaces de prestar una atención sanitaria basada en la mejor evidencia disponible, valorando la epidemiología clínica y los estándares de calidad internacionales para esta práctica clínica, garantizando una utilización correcta de los recursos disponibles”.
A estas características se suman la capacidad para ejercer como consultora para profesionales, pacientes y/o familia; desarrollar una importante labor docente; realizar acciones formativas continuadas y sistemáticas y generar mejora continua en la prevención, abordaje y recuperación de las personas con heridas crónicas complejas.
Finalmente han concluido que para el buen éxito de la labor de la unidad es necesario “el trabajo interdisciplinar y en equipo, ofreciendo un entorno centrado en la persona y familia desde una perspectiva de atención biopsicosocial, buscando el mayor bienestar y calidad de vida posibles; promoviendo la auto-responsabilidad, la autonomía y el autocuidado como pilar para la recuperación física y emocional y la reincorporación a su proyecto de vida, además de contribuir a la toma de decisiones compartidas entre profesionales y pacientes”